A veces es necesario reconstruirte. A veces quisieras retroceder tan solo el tiempo y hacer como si nada hubiera pasado, volver a ser el de antes. Pero es imposible. Ya no eres el de antes, ya pasaron ciertos eventos en tu vida que te hacen diferente y probablemente mejor.
Me reuní con un ex algo, con el que nos alejamos hace un tiempo simplemente porque me di cuenta que la relación que teníamos había dejado de hacerme sentir bien. Nos volvimos a ver, en aras (por lo menos para mí) de recuperar la amistad. Lo hice muy segura que ya no sentía absolutamente nada de tipo romántico por él. Sin embargo, lo último que esperé fue lo que pasó.
Lo vi diferente (no sé si él también me vio diferente). Sin juzgarlo, totalmente diferente a mí. Alguien que se siente bien y tranquilo con su vida, pero que no tiene absolutamente nada que ver con la mía. Hay varias cosas que no entiendo sobre sus principios o parámetros vivenciales -por decirlo de alguna manera- y sin embargo, ya no siento el interés que alguna vez tuve en comprenderlos.
Tal vez me equivoco, tal vez no estaba diferente, simplemente que, por primera vez, lo veía tal cual era. Dentro de mi mundo, dejó de ser “especial”. Lo raro fue que no sentí pena (tal vez porque en estos meses me acostumbré a su ausencia o porque me colmó la decepción), lo único que sentí fue ganas de terminar con el momento que nos unía. Qué lejos quedaron los días en que las horas parecían volar y los temas de conversación se sobreponían uno sobre otro cuando estábamos juntos.
No sé si nos volveremos a ver alguna vez, si él habrá sentido la misma incomodidad que yo, creo que eso ya no es lo importante. Lo increíble de todo esto, fue que lo necesité a él para darme cuenta de lo diferente que me sentía yo. De cómo el tiempo sirve para crecer, de cómo lo que antes no pude dilucidar en años, soy capaz de verlo en una semana o hasta en un día y tomar decisiones concretas.
Es cierto, que con el tiempo uno se vuelve más desconfiado o más atento o menos ingenuo. Pero también es cierto que a pesar de todo - es más, por encima de todo-, justamente ese creer que existe ”algo” diferente, también hace que digamos “ya basta”, no me conformo. Mejor mirar hacia adelante, que recoger las sobras del pasado.