Algunos lo llamaron “ingenuidad”, otros “estupidez”, yo le llamo amor. Amé, amo aún, como si no tuviera miedo, como esa pizca de ingenuidad que me hace creer aún que ese sentimiento lo puede todo. Me pidieron que piense en mí, pero yo solo podía pensar en “nosotros”.
No te odio, me detesto a mí por creer que esas cosas que pasan en las películas, también suceden en la vida real. Creer que, después de tanto tiempo separados, podíamos unir los pedazos y confiar en esto.
Te diré lo que quiero, aunque a estas alturas sea absurdo:
Quiero alguien que me responda “yo más”, cuando le diga que lo extraño.
Quiero alguien que me presente a sus amigos orgullosísimo.
Quiero alguien que no pueda esperar para ser parte de mi mundo, aunque tenga miedo.
Quiero alguien que no pueda irse a dormir sin desearme buenas noches o saber que llegué bien a casa.
Quiero alguien que quiera pasar mi cumpleaños conmigo porque sabe que es un día especial para mí.
Quiero que desee pasar su cumpleaños conmigo, porque yo soy demasiado especial para él.
Quiero que haga planes conmigo, para ir al teatro, al cine, de viaje, donde sea.
Quiero alguien para quien yo sea su confidente, una de sus mejores amigas y su cómplice.
Quiero que confíe en mí, aunque sepa que algo pueda molestarme, porque es la única manera de ser pareja.
Quiero que me abrace sin pedírselo.
Quiero que alguien responda a lo que le pregunto o a lo que le digo, así le parezcan tonterías, porque sabe que es importante para mí.
Quiero alguien al que no le moleste que le pregunte qué hizo, cómo le fue, porque sabrá que es una muestra de que me importa y que deseo que esté bien.
Quiero alguien que me demuestre de vez en cuando que siente celos, que me cuide, que alguna vez sienta miedo de perderme.
Quiero que me sorprenda un día apareciendo en la puerta de mi casa, de mi trabajo, sin creer que me está “invadiendo” (lo notará en mi sonrisa)
Quiero alguien que al recibir una buena noticia piense en mí para contárselo.
Quiero alguien que no pueda pasar más de una semana sin verme y si es inevitable, espere con ansia el día que lo hará.
Quiero alguien que sepa decir “perdón” si sabe que me hirió.
Quiero alguien para quien hacer estas cosas no signifique una obligación o un sacrificio, que las haga feliz porque está enamorado, porque realmente me ama.
Tal vez pido demasiado. Creo que podría ser feliz si solo se hicieran realidad cinco puntos de la lista, los que sean. Creo que menos que eso o nada de eso, sería conformarme. También quiero hacer todas esas cosas por alguien sin sentirme una tonta porque nos encontramos en frecuencias totalmente contrarias. No quiero sentir que estoy sola en una relación, que finalmente soy un estorbo o una molestia. No quiero sentirme menos que nada. Quiero recuperar lo que era, alguien feliz, alguien que se despertaba y deseaba comenzar un nuevo día. No ser esto que soy, un remedo de mí misma, alguien que solo espera y comprende.